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por The Associated Press
Brasil, Nicaragua y Panamá son los países latinoamericanos con mejores condiciones para captar inversiones de energía limpia, según un informe divulgado durante las reuniones previas a la Cumbre Río+20.
El índice Climascopio evaluó 26 países de la región, en cuatro diferentes categorías. Con calificaciones que van de 0 a 5, Brasil encabeza la lista con una nota de 2,6; seguido de Nicaragua con 2,13 y Panamá con 1,97.
Climascopio fue elaborado este año por primera vez por el Fondo Multilateral de Inversiones, brazo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para apoyar empresas pequeñas, y el servicio de información energética Bloomberg New Energy Finance. 
La lista de los 10 países mejor evaluados se completa con Perú (1,73), Chile (1,72), México (1,67), Colombia (1,63), Costa Rica (1,47), Guatemala (1,45) y Uruguay (1,38).
Mientras que los cinco peor evaluados son Haití (0,44), Trinidad y Tobago (0,42), Guyana (0,38), Venezuela (0,37) y Surinam (0,29).
Ecuador está ubicado en el puesto 14, con 1.14 puntos de calificación; debajo de Honduras (1.28) y El Salvador (1,29); y por encima de República Dominicana (1.07) y a Haití (1.02).
El estudio usó 4 parámetros de calificación: ambiente propicio para la inversión, inversión en energías limpias y financiamiento a proyectos de bajo carbono, negocios de bajas emisiones de carbono y actividades de gestión de emisión de gases causantes de calentamiento global.
El hecho de que Brasil aparece como el mejor evaluado, con solo 2,6 puntos, de cinco posibles, indica que los países del área tienen mucho espacio para mejorar en la captación de recursos para invertir en energías limpias, detalló el informe.
«Por ahora el sector requiere de mecanismos de apoyo inteligentes y, sin duda, necesita que varios obstáculos (a la inversión) desaparezcan», comentó Michael Liebreich, presidente ejecutivo de Bloomberg New Energy Finance.
Brasil es el país que lidera en el uso de energías limpias en América Latina, con el 47% de su matriz energética total basada en fuentes no renovables, especialmente gracias al etanol, sustancia a base de caña de azúcar que es utilizada como combustible, y a sus plantas hidroeléctricas.
Nicaragua, el segundo lugar en el índice Climascopio, tiene más del 60% de su generación eléctrica basada en fuentes térmicas, altamente contaminantes y no renovables; pero ocupa el segundo lugar por tener en marcha un programa para revertir esa dependencia y por la expansión de la energía eólica.
Brasil aparece en el documento como el único país que domina la cadena productiva para al menos dos tecnologías de energía limpia, a partir de desechos: biocombustibles y biomasa.
Entre tanto, México está en camino de convertirse en el primer país de la región con una cadena productiva completa para la generación de energía solar y eólica.
El documento registró inversiones por $ 90.000 millones en energías limpias en América Latina y el Caribe, entre 2006 y 2011. Cerca del 80% de ese total fue destinado a Brasil.
El informe destaca que las tecnologías requeridas para generar energías limpias, como celdas de captación de energía solar, torres de energía eólica y plantas hidroelécticas, son cada vez más asequibles para los países debido a la reducción de sus costos, al tiempo que los precios de la energía crecen por el aumento en la demanda.

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